jueves, 20 de noviembre de 2014

EL ALMA, Raquel Rueda Bohórquez (Barranquilla, Colombia) leído en la presentación del libro "LIturgia, Amaneceres y otros poemas"

EL ALMA

Apareció en medio del bosque,
 La vi tan diminuta y pensé:
¿Su alma será como la mía?,
Cabe el mundo en una hormiga
Y en una gota de rocío mi madre.

Y la hormiga se quedó viéndome
 Con sus ojos mínimos,
Arrastrando  una hoja
Que pesaba más que mi propia ignorancia,
Se alejó... persiguiendo a otras
Tendiendo la mano en ese camino ensortijado
Donde la buena suerte se bendecía con una sonrisa
Siendo cosecha el amor y la esperanza.

Seguí  caminando yadvertí  un elefante…
¡Uich!, ¿este animal tendrá alma?
Ha de ser muy grande, y a Dios le dio pereza fabricarla,
-Elefante: ¿tienes alma? –le pregunté
Y él huyó de mí, cual si peste fuera.

¡Qué raro!, no tienen alma,
Lo dije mientras observaba una garza en vuelo
En tanto, un gorrión apresaba un favor en el viento
Y yo, pobre tonta engreída de la vida
Tomé un fruto, el mejor de todos,
Para que un ave peregrina no me ganara,
Disfrutándola a pesar de que sabía de sus ojos
Que como diamantinas joyas
Me veían asustada.

¿En dónde estará el alma de la flauta?
¿Será que tiene alma?, es un algo invisible
Ninguna cosa o animal tiene alma,
¡Jajajaja! Y me reí de la brisa
Cuando el sol pegaba en mi rostro
Y me iluminaba.

El alma me hablaba, me besaba
Éramos un solo espíritu en la voz del bosque
En las alas de las aves,
En el bufido del toro en el matadero,
Todo el mundo era el alma del  Creador
Y yo, ilusa y perversa, vanidosa y corrupta,
Imaginando que era la única que tenía alma.

Se quedó atrapada en la blancura de las nubes
El alma del músico, del ruiseñor, del elefante
No había tamaño, era la vida como la muerte
Igual para todos, como lo era también
Ese ente translúcido,
Que nos provocaba el meditar
Y parecía caer como una cascada
Brotando de su manantial.

Ajustando la mirada a la montaña
Descubrí el alma del universo…
Cada suspiro regalado del viento,
Esencia pura, nuestra barca, el brillo de todos
En la espesura de un bosque pálido
Lleno de moles y grietas,
Que el tiempo invencible
Se encargaría atrapar
Con las raíces de enormes caminantes y viajeros
Que las esparcían  y permitían al Dios vida,
Hacer su obra, por medio de sus manos
Sus arrugadas manos curtidas,

Abrazadas de las quimeras del día y la noche
Bendecidas con la hostia de un beso en el cielo
Colgadas por hilo invisible,
Junto a esas doncellas enormes,
Que ante nuestros ojos
Pequeñas parecen,

En un infinito azul… muy azul…
Contaminado de almas que no regresarán
Y sembrado de rosas que retornarán
En tiempos mejores,
Cuando el vicio del ahora desaparezca,

Olvidándonos del poder y la gloria
Pues toda gloria y poder, son hojas
Que la brisa se lleva y transporta
Hacia el mundo de los necios.


Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, noviembre 18/14


martes, 18 de noviembre de 2014

PECULIAR SITUASCIÓN, Benjamín Adolfo Araujo Mondragón (México)

PECULIAR SITUACIÓN

Peculiar situación, vivir en soledad,
no es la edad del sol sino la triste
banalidad de no saberse acompañar
y luego meditar y mentir:
"me gusta estar solo".

Pero nunca es del todo, 
mentira ni verdad,
pues estar solo siempre
te puede hasta enfermar;
y lo mismo, seguro,
seguro que también pasa
si sólo te encuentras
acompañado siempre...

No hay que exagerar:
ni muy muy,
ni tan tan; ni que fuéramos campanas
de la Catedral: ¡¡¡tan, tan, tan, tan...!!!

martes, 11 de noviembre de 2014

COMO UNA CIRUELA PASA, Benjamín Adolfo Araujo Mondragón

La vida pasa
como una ciruela pasa.
Pasa la tormenta; y su escándalo, pasa,
no hay enfermedad sin cura,
todas pasan.
Los desamores se olvidan,
las tristezas ya no crecen
y sólo las ganas de amarte:
cuando consigues
sonreirme, aparecen
aparecen y crecen
como enredaderas
por mi cabeza se tuercen
y van formando caminos
a tu corazón otrora insensato.
No hay cosa más rica que el recobrar
el amor, cuando decrece;
la reconciliación es muy sabrosa
y se antoja cuando nada pasa,
ni sucede aparentemente nada; 
y no hay cosa más sana
que una risa temprana.
si amanece.

Vistas: 1
Etiquetas: ciruelapasa

lunes, 3 de noviembre de 2014

CORAZONADAS, Benjamin Adolfo Araujo Mondragón

CORAZONADAS

Rival de mi tristeza
mi propio corazón
Agustín Lara

Hube de ir a tus playas, diariamente,
hasta que se agotaron tus dulzuras;
luego trocase todo en desventuras
y no pasaba nada por mi mente
los recuerdos miraba de soslayo
y perdí la cordura por tus tratos
llegué a pensar en ser ya tu lacayo
y hasta nadar en tus orillas sólo a ratos…

¿Por qué pasó, me digo, que se enfriara
ese calor febril de tu mirada…?
¿Por qué, me dije, mirabas como rayo
cuando veía ternura en tu mirada?

Ahora el rival de mi tristeza
es mi corazón que no quiere entender
qué es lo que pasa
si antes era amor todo en el entorno

y ahora me conviertes en triste calabaza…   

LOOR A JOSÉ GABRIEL, Benjamín Adolfo Araujo Mondragón

LOOR A JOSÉ GABRIEL *

Tomaste de tus ancestros rebelión
y tradición; amaste la libertad:
libre tú, de corazón,
todo era para pedir a España
que ya cejara de explotar
la condición de los incas
en Perú; y sólo encontró
la cruz, en Cuzco como Jesús.
Fuiste grande entre los grandes:
te convertiste en leyenda
legendario hombre de guerra
guerrero por la igualdad
por la igualdad y la paz
entre hermanos de esta tienda
que es universal casa de los hijos
del Señor. Del creador sea quien sea...



*A Túpac Amaru

QUÉ LENTAS HORAS, Benjamín Adolfo Araujo Mondragón

Qué lentas horas, qué lentas;
pasa la vida de prisa pero callada
y no deja que a mi cabeza entren
los recuerdos de tu dulzura sí;
y de tu pesadez y torpeza
para con mis sentimientos.
Qué lento el tiempo, ay qué lento;
no deja disfrutar la llegada del cieno
y de la tempestuosa muerte que
se anuncia en las argucias
de la vida silenciosa y gris...
Qué lenta es la mentira, qué veloz
cómo sucumben tus besos del pasado
y mi alegre respiración de ayer
en este presente silencioso, triste,
adormecido:
                      cuando dos que se amaron
se lastiman y sufren ¿por qué quieren?

lunes, 27 de octubre de 2014

EL MAR, TRABAJO LENTO, Benjamín A. Araujo Mondragón

El mar hace un trabajo húmedo, profundo, lento
en las entrañas de tu corazón;
el mar habita mis confines y me ahoga,
me baña por doquier y me humedece
me lleva a sus profundidades para que entienda
un poco qué es la eternidad y el infinito...
El mar hace un trabajo lento y fuerte
en las cavidades de tu corazón;
logra vivir tus playas y las vuelve pez
logra morir tus islas y las hace memoria
confía en las tempestades y al huracán
lo vuelve ola para que se pasee por tus piernas
y consigue anidar en el fondo profundo
de tus sentimientos, lavando tus rencores.
El mar vive por siempre y provoca vida
en su derredor, para habitarlo todo;
miremos al mar y veamos que aún hay esperanza.